"¿Cómo se consigue el certificado WELL?"

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Certificado WELL

El certificado WELL es cada vez más relevante en el panorama arquitectónico español, donde la sostenibilidad y el bienestar humano están en el centro de los nuevos proyectos de construcción. Este post se propone explorar en detalle el proceso de obtención del certificado WELL, un proceso que refleja un compromiso profundo con la salud y el bienestar dentro del diseño arquitectónico.

Nos adentraremos en cómo este certificado no solo cumple con los estándares globales de sostenibilidad, sino que además aporta un valor significativo a los edificios, tanto en términos de diseño como de impacto social.

Registro y evaluación inicial para el certificado WELL

El primer paso en la obtención del certificado WELL es el registro del proyecto en el International WELL Building Institute (IWBI). Este registro es un compromiso formal para cumplir con los estándares WELL y comienza el proceso de evaluación.

Una vez registrado, el proyecto pasa por una evaluación inicial. En esta fase, se analizan los aspectos clave del diseño y la planificación del edificio, asegurando que se alineen con los diez conceptos fundamentales de WELL: aire, agua, nutrición, luz, movimiento, confort térmico, mente, sonido, materiales y comunidad.

Esta evaluación es un análisis detallado que sirve como base para las mejoras y ajustes necesarios. También se establece un plan de acción para integrar las prácticas WELL en todas las etapas del desarrollo del proyecto.

La evaluación inicial es crítica, ya que establece el camino para cumplir con los estrictos criterios de WELL y avanzar hacia la certificación. Este proceso no solo se enfoca en los aspectos técnicos del edificio, sino también en cómo estos impactarán en la salud y el bienestar de los futuros usuarios.

Implementación de criterios WELL

La integración de los estándares WELL en el diseño arquitectónico es un proceso detallado que abarca varios aspectos clave para garantizar la salud y el bienestar de los ocupantes.

Calidad del aire y agua: Se implementan sistemas avanzados para garantizar la pureza del aire y el agua, superando los estándares convencionales.

Iluminación natural y confort visual: El diseño debe maximizar la luz natural, reduciendo la dependencia de la iluminación artificial y mejorando el confort visual. También se trabaja sobre la luz artificial para que vaya acorde con lso ritmos circadianos

Materiales y construcción saludable: Se seleccionan materiales de baja emisión y se utilizan prácticas de construcción que minimizan la exposición a contaminantes.

Espacios para movimiento y bienestar físico: Se crean entornos que fomentan la actividad física y el movimiento, incluyendo áreas de descanso y ejercicio. Se realizan, además, estrategias arquitectónicas para que te muevas más dentro de tu propio hogar.

Bienestar mental y espacios comunitarios: Se diseñan espacios que promueven la interacción social y el bienestar mental, como áreas verdes y espacios comunes.

Estos criterios deben considerarse desde las primeras fases del diseño, asegurando que cada elemento del edificio contribuya al bienestar de sus usuarios. La implementación efectiva de estos estándares no solo mejora la calidad de vida, sino que también refleja un compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social.

Verificación y certificación

Una vez que un proyecto cumple con los criterios WELL, sigue la etapa de verificación y certificación. En este paso:

Evaluación por un asesor WELL certificado: Un experto independiente realiza una inspección exhaustiva del edificio para asegurar que cumpla con todos los estándares WELL.

Revisión de la documentación y datos: Se evalúa la documentación del proyecto y los datos recopilados durante la construcción y el funcionamiento del edificio.

Otorgamiento del certificado: Si el edificio cumple con los requisitos, se otorga la certificación WELL. Esta certificación es un reconocimiento de que el edificio promueve activamente la salud y el bienestar.

La verificación y la certificación son procesos cruciales que aseguran la integridad y la fiabilidad del certificado WELL, confirmando que los edificios no solo están diseñados, sino también operados de manera que favorecen la salud y el bienestar de sus ocupantes.

En PAM-POL somos WELL AP

Como WELL AP, estamos cualificados para transformar tu vivienda en un espacio saludable. La certificación WELL, reconocida por la OMS, evalúa viviendas basándose en bienestar físico, mental y social.

Considerando que pasamos más del 90% de nuestro tiempo en interiores, es esencial que estos espacios promuevan activamente nuestra salud y bienestar. Nuestro enfoque se centra en crear ambientes que impacten positivamente en la calidad de vida de nuestros clientes.

FAQs sobre la certificación WELL

¿Cuánto tiempo se tarda en obtener la certificación WELL?

El proceso varía según el proyecto, pero generalmente toma de 6 a 12 meses. Incluye el diseño, la implementación y la verificación de los criterios WELL, lo que requiere una planificación cuidadosa y colaboración entre diferentes equipos.

¿La certificación WELL es válida internacionalmente?

Sí, es una certificación reconocida globalmente, lo que significa que un edificio certificado WELL en España, por ejemplo, cumple con los mismos estándares de calidad y bienestar que uno en cualquier otra parte del mundo.

¿Existen diferentes niveles de certificación WELL?

Sí, los niveles Silver, Gold y Platinum reflejan el grado de cumplimiento de los criterios WELL. Cuanto más alto es el nivel, más avanzadas son las prácticas de bienestar y sostenibilidad implementadas en el edificio.

¿La certificación WELL necesita renovarse?

Sí, para mantener la certificación, es necesario realizar reevaluaciones periódicas, generalmente cada tres años, para asegurar que el edificio continúa cumpliendo con los estándares WELL.

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